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sábado, 17 de diciembre de 2011

Perder el Aliento

     Perder o ganar, cuando uno está dispuesto a jugar, lo hace a expensas de perder o ganar. Nadie decide participar para perder, pero la verdad es que todos seguimos en pie por los momentos que nos han hecho perder el aliento, algo que irónicamente representa una verdadera ganancia.
     Un suspiro representa ambos extremos donde la imaginación es el límite. Por un lado está en ésas incontables veces que nos precipitamos al borde de un abismo, una fosa completamente desnuda que se opone entre lo que se supone que hagas y lo que estás en capacidad de hacer, ahí exhalas un suspiro. Cuando no cabe una preocupación mas en tu mente y 24 horas dejan de ser suficientes para cumplir una "jornada de quehaceres diarios", exhalas un suspiro. Sencillamente cuando sientes que el mundo está esperando mas de ti mismo y tu eres solo la suma de un montón de moléculas inertes, incapaces de cumplir eficientemente ninguna tarea... en ése momento, desde la ínfima efusión de nuestro espíritu.... exhalamos un suspiro. En materia biológica yo lo definiría como la traición del sistema parasimpático y el cerebelo mismo, que en mas de una oportunidad nos ha hecho graznear como un pato por la presencia de alguna espora en el aire que quiso adentrarse en nuestro organismo y él, como órgano independiente y autosuficiente, se sintió en la necesidad de lanzar un estornudo para expulsar a ese agente externo fuera de nuestro cuerpo; el hecho es que cuando sentimos esa fuerte opresión, en el límite del agotamiento, exhalamos un suspiro....

Como todo Ying tiene su Yang....................

     Exhalamos también un suspiro en el sueño mas profundo, al terminar de practicar una actividad física, al cumplir con aquel TODO de cosas imposibles que ésta descrito en el párrafo anterior. Ésa es la razón por la que seguimos aquí, estresándonos por cosas que en la mayoría de los casos no sirven de nada, extenuándo nuestra existencia y acumulando un montón de requisitos para perfilarnos dentro de una sociedad que cada vez tiene mas exigencias, que cada día es menos amistosa con nosotros. Lo que a continuación vas a leer puede sonar bastante arbitrario en los confines de tu mente pero: haz lo que quieras. Perder el aliento es válido incluso cuando se hace por ése par de zapatos que se exhiben en la vitrina de la tienda a la que te prohibiste entrar por el bienestar de tu bolsillo; qué hay de malo en darse un gusto... dos... tres...  y todos los que puedas. El mundo va a encargarse de robarte el aliento de la forma descrita anteriormente, por lo menos una vez por cada cuánto la Tierra culmine su movimiento rotatorio; eso es ¡TODOS LOS DÍAS!... Corre hasta que sientas tu corazón crepitar amenazante en tus oídos, y justo cuando vaya a desbocarse fuera de tu cuerpo, detente y exhala un suspiro. Compra el vestido que no te deja dormir, aún cuando tenga el mismo valor que tu apartamento, ésa prenda va a lograr que mas de uno exhale un suspiro por ti. Vé por ése chocolate que podría fijarse en tus caderas para siempre o brotar en tu cara la réplica miniaturizada del Vesubio, y exhala un suspiro al comerlo. AMA a ése idiota que podría aplastar tu vida y ahogarte en lágrimas si en algún momento se atreviera a alejarse y exhala un suspiro cada vez que se te presente la oportunidad. Los crucigramas se resuelven con bolígrafo, la vida es análoga a una partida de ajedrez, después de la confianza existe respeto y amor, la música es la suma de los mejores suspiros, el romance trae consigo un montón de mitos... y si te paseas a lo largo de éste blog, puedes pensar que no tengo nada mejor que hacer, que traigo mi vida a un sitio web público, que posiblemente pierda mi tiempo porque a nadie mas le importa... pero qué hay de malo en vivir a voluntad y hacerlo para perder el aliento.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Ajedrez

"La vida es una especie de Ajedrez" dijo una vez Benjamin Franklin, ¡estoy de acuerdo!
El ajedrez, juego de guerra o "Juego de Reyes", puede definirse según el legendario Larousse como: juego que se practica en 64 casillas con 32 piezas de distintos valores. El rey, la Reina o Dama, el Alfil, la Torre, el Caballo y los Peones. Bien, ahora citando "El Ocho", obra de Katherine Neville quiero mencionar ciertos aspectos del ajedrez que guardan similitud con la vida. En primer lugar, esta claro que todos en el ajedrez trabajan para defender al Rey... mientras que éste no puede hacer mucho por sus servidores y en caso de moverse, solo puede dar un paso a la vez. La Dama: es la mas fiel servidora del rey. Alfil: término proveniente de Aufin u Obispo útil pero con un campo de acción bastante limitado. Caballo: contiene la estrategia, yo personalmente lo veo como, una amenaza indirecta, no se ve venir el jaque del caballo. Torre:  puede decirse que solo una defensa, esta mas limitado que el Alfil, particularmente la empleo para enroscar, por lo que permanece en su sitio durante toda la partida, no es mucho lo que puede hacer. Peón: muchos le ven como un obstáculo, la pieza mas débil... aquello que hay que apartar del camino para obtener el triunfo, es decir, la muerte del rey; o al que sacrifican por una jugada mayor. Wikipedia dice que representa la infantería. Si bien es cierto que es la mas débil y numerosa pieza del ajedrez, es la que en muchos casos representa una recuperación, cuando al llegar al extremo opuesto del tablero puede escoger entre volver al tablero como una Dama, Alfil, Caballo o Torre que se haya perdido en alguna jugada anterior.
"Los peones son el alma del ajedrez."- François Philidor. Justo en este punto es donde es propia la analogía, como los peones al ajedrez, cada uno de nosotros es el alma del mundo. Uno no puede hacer mucho pero entre todos, se consigue una estrategia que nos permite obtener el éxito, el triunfo completo y absoluto. Para terminar, cito: "Los personajes suelen estar a favor o en contra de la búsqueda. Si la apoyan, se los idealiza simplemente como valientes o puros; si la obstruyen, se les tilda como infames o cobardes. Por consiguiente, todo personaje típico suele enfrentarse con su contrario moral, como las piezas blancas y negras del Ajedrez" Northrop Frye. Quiero enfatizar esa parte que dice "tu contrario moral", puedes tener un contrario moral solo si tienes arraigados tus principios, creencias, ideologías y tu fe, en lo que quiera que sea... Cuando no es el caso, entonces no se trata de un contrario moral, sino de alguien con quien se guardan ciertas discrepancias, que con el tiempo se disuelven y puedes terminar fusionado con aquello que debía ser "tu contrario moral". Consejo: piénsalo, mucho antes de tocar una pieza o tomar iniciativa de algo, porque "Pieza tocada es pieza movida"... no actúes a la deriva, son preferible siempre las acciones premeditadas cuyas consecuencias y repercusiones ya hayan sido sopesadas... No sacrifiques si no estas seguro de que te permitirá avanzar o progresar en tu estrategia, ten siempre una estrategia. Pero deberás hacer sacrificios, en la vida perderás aliados, pero tu eres el Rey, y tu juego termina si mueres. Actúa en tu beneficio personal, por egoísta que pueda ser, a fin de cuentas siempre te tendrás a ti mismo, de pronto, en retribución algún ilustre desconocido podrá pasar a ser una Dama, un Alfil, un Caballo, una Torre...un aliado en tu vida y siempre sera justo aquel que necesites.